«Días, meses, años» de Yan Lianke

«Días, meses, años» de Yan Lianke

Días, meses, años es un impactante camino hacia lo más profundo del ser humano, recorriendo la abrumadora senda del significado de la vida.

Mi primer contacto con Yan Lianke fue El sueño de la aldea Ding, a principios de este año, mientras hojeaba ejemplares en una librería de mi ciudad. Nada más leer la sinopsis hubo algo que me atrapó definitivamente, algo que hizo que me lo llevara sin conocer siquiera quien era el autor, ni lo que realmente podría encontrarme. Tras su lectura se convirtió rápidamente en uno de los mejores libros que he leído este año, prueba de ello son mis pósits llenos de anotaciones, citas y frases que me parecieron relevantes.

Cuando tuve que pensar una lectura conjunta para el Club de Lectura Asiática en seguida el primer escritor que me vino a la mente fue Yan Lianke, como una manera perfecta de introducir a los miembros del club a la literatura de China. Mi elección fue «Días, meses, años» ya que, debido a las pocas páginas que tiene lo consideré como buena opción para empezar a leer a Yan Lianke.

Yan Lianke
Yan Lianke

«Días, meses, años»

Yan Lianke nos relata la historia de una terrible sequía en la sierra de Balou, donde los cultivos no prosperan y la tierra se agrieta. Los habitantes de una pequeña aldea deciden marcharse en busca de mejores condiciones para vivir. Tan solo se quedan un anciano y su perro ciego, con la determinación de cuidar de la única planta que crece en toda la sierra, una planta de maíz.

«La vejez es otra cosa. Los viejos vivimos para un árbol, para una planta o para un puñado de nietos y nietas. En todo caso, mejor vivos que muertos»

La duda existencial ha sido un recurso muy recurrente a lo largo de todos los siglos, por ejemplo, Bécquer escribió muchos de sus poemas sobre esta gran duda, que a todos alguna vez nos atemoriza; «Donde habite el olvido, allí estará mi tumba.» G. A. Bécquer, Rimas (1858-1868). Siempre ligada a esa sensación de miedo al olvido. En «Días, meses, años» también se plantea el sentido de la vida, desde el punto de vista de un anciano que ya a su edad no encuentra razones para sobrevivir en lugar que no sea su pueblo. Decide quedarse en él, por la única esperanza de que una planta de maíz florezca y de fruto. La planta de maíz simboliza la esperanza, una esperanza que justificará todos los sacrificios que nuestro protagonista se vea obligado a hacer.

«El anciano preguntaba entonces al perro: Dime, Ciego, ¿con cuántas perras te entendiste en tus años jóvenes? El animal volvió la cara hacia él sin comprender.

La personificación es una constante en la novela, donde el anciano mantiene largas conversaciones con su perro u otros animales que aparecen a lo largo de esta historia. No sé si la intención del autor era crear una sensación de locura frente a la soledad que siente el anciano o simplemente es un acuerdo tácito que establece con nosotros, el cual, utiliza para aportar más herramientas a su relato.

Durante todo el proceso de lectura de esta novela siempre me fui haciendo una pregunta, ¿qué más cosas van a suceder?, cómo era posible que de una premisa a priori tan simple cada vez fueran surgiendo más y más problemas que tratar. Y es que, a pesar de ser una novela corta, los temas que se tratan son complejos y realizados con una técnica y un lirismo propio de un escritor sobresaliente como lo es Yan Lianke.

Las primeras líneas del libro ya son una muestra del tipo de escritura lírica que nos ofrece Lianke: «El año de la sequía eterna el tiempo quedó calcinado, convertido en cenizas. Al apretarlos entre las manos, los días tiznaban y abrasaban como el carbón, bajo una cadena de soles deslumbrantes que surcaba sin descanso el cielo.» Es una narrativa cargada de figuras retóricas como las metáforas, las cuales toman un papel muy fuerte en toda la novela.

¿Lo recomiendo?

Creo que a lo largo de toda la reseña ha quedado claro que me ha encantado este libro, por lo tanto lo recomiendo sin lugar a dudas. A pesar de tratarse prácticamente de un relato corto, Yan Lianke consigue transformarlo en una historia cargada de simbolismos que hace que el lector se estremezca con cada línea, sienta con cada detalle y padezca con cada suceso.

Ficha técnica:

Días, meses, años. Portada

Título: Días, meses, años.

Autor: Yan Lianke

Editorial: Automática Editorial

Páginas: 114

Precio: 15,50€ en físico y 7,49€ en Ebook.

Sinopsis: Una sequía asola la sierra de Balou. Los habitantes deciden huir en busca de un clima mejor. Solo un anciano y su perro ciego se quedan atrás, decididos a cuidar de la única planta de maíz que ha brotado. Una bellísima parábola sobre el amor, la vejez, la soledad y el valor de la vida. Una historia cargada de emoción y un homenaje a la generación sobre cuya carne y huesos se construyó la China moderna.

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Seren

Seren

Soy el redactor de Literatura de Japón, página web orientada a divulgar la cultura asiática.

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